Nuestra congregación es parte de un movimiento de iglesias que abogan por la unidad de todo el pueblo de Dios en un solo cuerpo. La membresía en esta congregación se logra a través de la fe en Jesucristo como Señor y Salvador. No tenemos ningún credo, sino sólo Jesucristo. Por el hecho de que el bautismo fue ordenado por el Señor y sus apóstoles, es que llega a ser requisito para llegar a ser miembro de la iglesia. Esta iglesia es una congregación libre, regida no por una jerarquía profesional, sino guiada por hombres y mujeres de fe, y por el Espíritu Santo.
No nos creemos los únicos cristianos, pero preferimos llamarnos cristianos solamente. No somos santos perfectos, sino pecadores perdonados creciendo en la gracia hacia la madurez espiritual.